La trampa romana que está matando la innovación en tu empresa.
¿Por qué el Imperio Romano, con mentes brillantes y conocimientos avanzados de ingeniería, nunca desarrolló una revolución industrial? Tenían prototipos de motores de vapor (como la eolípila de Herón), pero los dejaron como juguetes. La respuesta es incómoda: Tenían tanta mano de obra esclava que no se calentaban por generar nueva tecnología. Cuando el recurso humano cuesta prácticamente cero, el incentivo para innovar y automatizar desaparece. ¿Para qué invertir en una máquina compleja si puedes poner a 50 personas a mover un molino gratis? El problema fue que, cuando las conquistas se detuvieron y la mano de obra barata escaseó, el sistema productivo colapsó. No había tecnología para sustituirla. Hoy en día, muchas organizaciones sufren exactamente de este mismo "síndrome romano". Lo ves cuando: Un directorio prefiere mantener a un "ejército de Excel" pasando datos manualmente de un sistema a otro, en lugar de invertir en integraciones, softwa...